MARIA VINCENT & THE MILLIONAIRES
El jump blues fue el puente que conectó el rhythm & blues con el swing de las big bands de los años 40. Sonidos para la pista de baile con un formato reducido de banda y directamente relacionados con los orígenes del Rock & Roll. Desde la región central de Inglaterra, Maria Vincent & The Millionaires han apostado por recuperar con clase y conocimiento de causa un estilo que mantiene toda su vigencia y poderío escénico a día de hoy. Su primera visita a la península presenta dos únicas oportunidades para disfrutar de esta inusual y festiva banda: en Madrid (Gruta’77) el viernes 3 de marzo y en Barcelona (The Nashville Country Club) el sábado 4. Dos apuestas sobre seguro. (Diego R.J.)
Antes de nada me gustaría que os presentarais, ¿cuál es la formación actual de la banda?
“Procedemos de la región central de Inglaterra, de una pequeña ciudad llamada Shrewsbury. Nuestra formación cuenta con Maria Vincent a la voz solista, Zac a la guitarra, Rick al contrabajo, Peter al piano, Casey al saxofón y Falsh a la batería”.
Supongo que la pasión por los sonidos del swing y el jump blues fueron el punto de encuentro para la banda. María, tu naciste al norte de Gales, ¿cuándo y cómo te encontraste con tus Millonarios?
“Me trasladé a Shrewsbury hace quince años y comencé a cantar de forma eventual con una banda local de soul y rhythm & blues llamada The Mustangs. Tuvimos algo de éxito, pero sin vientos nunca llegamos a convertirnos en el grupo que yo deseaba tener, una banda con estilo más cercano al jump blues. Solía ver a otro grupo local de estilo mucho más rockabilly y me hice muy amiga de su contrabajista Rick. Compartimos nuestra pasión por el swing y el rock’n’roll y nos dimos cuenta de que teníamos tanto en común, ¡qué acabamos casándonos en el año 2000! En el 2001 nuestras dos bandas se disolvieron simultáneamente. Me pareció un buen momento para cambiar mi rumbo y Rick ya estaba muy motivado con la idea de formar una banda de jump blues. La idea se convirtió al poco tiempo en los Millonarios. Comenzamos con músicos de sesión peo ahora ya tenemos una formación estable”.
¿Y qué puedes contarme de tus inicios como cantante?
“Comencé en el instituto al norte de Gales con bandas de punk y música gótica, ya sabes, canciones propias y versiones populares. Después comencé a interesarme por otros tipos de música coincidiendo con mi llegada a la Escuela de Arte, donde probé un gran abanico de estilos y comencé como cantante de sesión para varios músicos. Cuando llegó el rockabilly revival a mediados de los 80 se combinó a la perfección con mi pasión por el jazz y el blues, inspirándome para montar una banda de genuino jump blues, banda que no encontré hasta que se formaron los Millionaires”.
En esa época trabajaste junto al bluesman Byther Smith, un guitarrista de Chicago cuyas canciones tienen fama de ir cargadas de violencia, intransigencia y amenazas. ¿Es en realidad tan rudo como lo pintan?
“Era todo un caballero, ¡no puedo creer eso! Nunca vi o escuché que fuera maleducado con nadie. Pero pateaba culos en el escenario y siempre tenía a la audiencia comiendo en su mano”.
Maria Vincent & the Millionaires se formó en diciembre del 2001. ¿Seguías por aquel entonces el movimiento neo swing que había emergido unos cuantos años antes?, ¿qué te parece esa escena?
“Personalmente me encantan las bandas de neo-swing como Hill Elliot Orchestra y Big Bad Voodoo Daddy, pero no sabía mucho sobre ellas cuando los Millionaires comenzaron. Estaba inmersa en artistas originales como Ella Fitzgerald, Ruth Brown, LaVern Baker, Wynona Carr además de gente como Louis Jordan o Joe Big Turner. Ya escuchaba todos aquellos discos cuando Inglaterra atravesaba la época del punk a finales de los 70. Todavía prefiero el estilo original, pero me alegra que se siga manteniendo viva la tradición del swing o que suene algún tema de Voodoo Daddy a todo volumen antes de salir de casa por la noche”.
¿Cuál dirías que es la clave para que aquellos sonidos de hace 50 o 60 años sigan siendo válidos para las jóvenes generaciones de hoy, en estos años de electrónica y hip-hop?
“Creo que toda la escena musical está tan fracturada que se puede conseguir que diferentes grupos de público se interesen por un estilo particular. Rockers, mods, punks, nuevos románticos, etc… esa separación no es tan cerrada a día de hoy. Todas las formas de música son válidas, tengan 50 años o se inventen a día de hoy. Un estilo se puede sentar felizmente junto a otro diferente. Así que en ese sentido, los jóvenes de hoy están más abiertos a otros estilos. A veces tocamos en bodas, y muchas veces la gente joven no ha escuchado una banda de jump blues en su vida, pero a través del ritmo y las sensaciones visuales es fácil que se encuentren a si mismos dando vueltas en la pista de baile. La música es atemporal, y nunca hay mayor satisfacción para nosotros que cuando alguien se acerca y nos pregunta: “¿Quién es Big Joe Turner y dónde puedo conseguir uno de sus discos?””.
Jump Blues. Un estilo que hizo las funciones de puente entre el viejo blues y los sonidos de las big band de música swing/jazz, además de ser una gran influencia en los orígenes del Rock& Roll original. ¿Estás de acuerdo?
“Sí. El Rock & Roll estaba ahí antes de los años 50, lo único que todavía no había sido clasificado. Cuando las big bands comenzaron a convertirse en algo demasiado caro para girar con ellas, apareció un formato de combo más pequeño que tocaba ese cruce entre el rhythm & blues y el swing que nosotros llamamos jump blues. Louis Jordan y Wynonie Harris son ejemplos perfectos; parte de su música es auténtico rockin’ R’nR. Hay muchos más ejemplos en la lista y los Millionaires son una gran mezcla de todos ellos”.
Vuestro primer disco homónimo recoge dieciséis versiones de aquellos grandes cantantes de las décadas de los 40 y 50; Etta James, Ruth Brown, Gerry Hall, Ella Mae Morse, Wynonie Harris… ¿por qué preferiste continuar la línea de esta segunda ola de grandes voces en lugar de la primera hornada encabezada por figuras como Billy Holiday, Ella Fitzgerald o Sarah Vaughan?
“Lo cierto es que ahora mismo también tengo un trío de jazz (a veces cuarteto) que interpreta canciones de esos nombres que citas, pero me parecía más interesante y sencillo crear una banda de baile. Consiste en piano, saxo y a veces contrabajo e interpretamos temas como “Sunny side of the street”, “Get happy” o “Mack the knife”. ¡Así que ahora mismo tengo lo mejor de ambas épocas!”.
Son todas grandes versiones, tal vez la mejor forma para acercar aquellos sonidos y canciones a las nuevas generaciones pero, ¿no habéis pensado en componer material propio?
“¡Aaaghh! ¡Supuse que podrías preguntarme esto! Tenemos muchas canciones a punto de acabarse pero seguimos encontrando tantos originales fantásticos que no hacemos más que incluirlos en nuestro set dejando las nuestras de lado. Es una excusa pobre, lo sé, llevo mucho tiempo presionando a la banda para grabar material propio, pero nunca lo conseguimos y resulta frustrante. Estamos en proceso de mezclas para nuestro segundo disco, con ninguna de nuestras canciones incluida. Lo lanzará Raucous Records y también reeditará nuestro primer disco con canciones extra. El tercer disco deberá tener al menos diez canciones originales nuestras, ¡o me volveré loca!”.
En muchos casos recuperáis canciones que no se encuentran entre lo más conocido de aquellas épocas, caso del “Scorched” de la cantante de Nueva York, Valleta Dillard o “My moneys’ green” de Little Charlie & The Nightcats, una banda de San Francisco de la década de los 80. ¿Juega un papel importante para vosotros el rescatar canciones perdidas en lugar de interpretar los mayores éxitos?
“Es una asignatura que depende del corazón de Rick. Él es el líder de la banda y siempre ha sostenido que muchas canciones necesitan ser “rescatadas”, como tú dices. Y con tantas grabaciones maravillosas vagando por el desierto sería una lástima no hacerlo. El problema es que muchas veces no consigues la reacción deseada del público si no tocas los éxitos conocidos. En Inglaterra, los clubes de Rock & Roll quieren escuchar canciones familiares pero los clubes de swing prefieren canciones inusuales. Nosotros hacemos nuestros sets a medida. ¡El segundo disco lleva una mezcla de ambos para que todos estén contentos!”.
María, siempre has vivido en el Reino Unido pero, ¿cómo piensas que han podido influir en tu vida y en tu música tus raíces polacas?
“Lo primero que escuché fue una combinación de melodías de folk polaco (las cuales eran un poco sombrías) y a Doris Day, que era una de las artistas favoritas de mi padre. ¡“Que será” es uno de mis más tempranos recuerdos musicales! Una vez visité a mis familiares cerca de Varsovia siendo niña y me regalaron un disco de Rock & Roll polaco que aprecio muchísimo y todavía forma parte de mi colección. La instrumentación de ese álbum es asombrosa y creo que sí, que influyó en mi para decantarme por cantar Rock & Roll”.
Entre todos esos nombres clásicos del jump blues, no sé porque me da la impresión de que sientes una especial atracción por una mujer luchadora como Ruth Brown y su maravillosa voz. Al menos cinco de las canciones del disco fueron interpretadas por Mrs. Brown. ¿Puede que se trate de tu cantante favorita?
“Ruth Brown es totalmente mi cantante favorita. Que extraordinaria cantante y persona y, sí, ¡qué gran luchadora! Si tienes la oportunidad de leer su autobiografía verás porqué. Tuvo tanto éxito y tantos momentos difíciles en una sola vida… Debió ser particularmente difícil para ella cuando realizó sus fantásticas grabaciones de los años 50 con un éxito modesto, solo para ver como las re-grababa gente como Patti Page y se vendían millones de copias. Poseía la voz más maravillosa de todas. Leí que Little Richard comenzó a introducir chillidos en su forma de cantar tras ver una actuación de Ruth Brown. Desafortunadamente yo no sueno como ella, pero amo sus canciones y parecen quedar como un guante a mi estilo cantando”.
Habéis actuado en los más grandes festivales británicos de swing e incluso en una competición de baile internacional como la Noche del Swing de Belfast. ¿Es posible a día de hoy encontrar gente que baile como los chicos de la película “Swing kids” (“Rebeldes del swing”)?
“¡Por supuesto!, ¡y me encanta esa película! Hemos actuado con los mayores organizadores de swing y jive en varias ocasiones. Y hay bailarines con mucho talento ahí fuera. De hecho, en este momento parece que en Inglaterra hay un revival del baile. Cada vez se ven nuevos “jivers”, y los más experimentados continúan aconsejando y enseñando a los jóvenes”.
¿Es cierto que nunca habéis fallado a la hora de rockear una sala?
“¡La pregunta más corta es la que me da más miedo! Siempre lo intentamos pero ninguna banda puede garantizar que se consiga. Incluso las mejores bandas han tenido momentos difíciles. Pero0 nosotros por ahora hemos tenido la suerte de encontrarnos tocando frente a gente que ama la misma música que nosotros y que también quiere pasar un buen rato. ¡Y qué continúe mucho tiempo!”.
Diego R. J.
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