THE MEKONS

Treinta años después de su formación The Mekons son una de las bandas más consistentes y trabajadoras de la hornada británica del 77. Tal vez también sean una de las más desconocidas por aquí. Si algo caracteriza de verdad al grupo de Leeds es la honestidad e insobornable autenticidad con la que han mantenido aquellos valores e ideas bajo los que se formaron. Su sonido a día de hoy es una fusión personal e intransferible de country, punk rock y folk llevada a su expresión más experimental. A pesar de su falta de reconocimiento mediático podremos comprobar en su primera visita a España porque sus fieles seguidores la consideran una de las mejores bandas del planeta. La gira pasará el miércoles 27 de febrero por Barcelona (Apolo), el 28 por Madrid (Gruta’77), el 29 por Benissa, Alicante (Centro Social) y el 1 de marzo por Murcia (12 y Medio) (por Diego R.J.)
Tomaron su nombre del temible archienemigo de Dan Dare, el piloto del futuro, clásico personaje del cómic de ciencia ficción de los años cincuenta. Desde su formación en la escuela de arte de Leeds, norte de Inglaterra, en 1977, y hasta su actual ubicación a caballo entre Chicago y Gran Bretaña tres décadas después, The Mekons han llevado el punk con el que nacieron hasta límites insospechados. Pero si musicalmente sus últimos discos no tienen nada que ver con las primeras grabaciones, su forma de pensar y actuar sigue siendo fiel al espíritu primigenio. Si el punk es cuestión de actitud los Mekons siguen siéndolo a día de hoy. Nadie lo diría escuchando su último trabajo, “Natural” (Quarterstick, 2007), un álbum plagado de medios tiempos y con un poderoso componente acústico empapado en country. Hace muchos años que dejaron atrás el lo-fi más punkrocker de sus primeras grabaciones. Pero que no queden atisbos sonoros de aquel “Never been in a riot”, primer single de su carrera con el que respondían al “White riot” de The Clash, no implica que sus ideas hayan cambiado. Sus letras irónicamente reales, cínicamente inteligentes y altamente revolucionarias continúan intactas. El “hazlo por ti mismo” que les llevó a formar el grupo sin apenas saber tocar sus instrumentos se materializa hoy en su relación con su sello actual, Touch & Go, lazos forjados desde 1993 con un apretón de manos y sin necesidad de contratos de por medio. La mordacidad de sus críticas a las estructuras dominantes del poder o la industria discográfica y su continua labor de apoyo a diferentes causas sociales les siguen acompañando. El grupo a día de hoy lo forman Sally Timms (voz), Sarah Corina (bajo), Steve Goulding (batería), Susie Honeyman (violín), Rico Bell (acordeón), Lu Edmonds (oud -laud árabey saz turco) y los dos únicos miembros originales y principales artífices del proyecto Tom Greenhalgh y Jon Langford a las voces y guitarras. Él último de ello, reside en Chicago desde hace años, ciudad en la que encabeza otros proyectos como Waco Brothers (un encuentro entre el punk y Johnny Cash) o los Pine Valley Cosmonauts (con los que reinterpreta viejas canciones de leyendas del country americana). Contactamos con él para pasarle nuestras preguntas.
Durante el 2007 habéis dado conciertos por EEUU y el Reino Unido celebrando vuestro 30º aniversario. ¿Cómo vivisteis estas citas?
“No habíamos tocado juntos desde hacía dos años así que resulto excitante volvernos a juntar. Mezclamos material acústico, ruidoso y bailes muy elaborados”.
Esta es vuestra primera visita a España, ¿qué opinión tenéis de este país?
“Yo pase un tiempo allí en los ochenta, un mes en Galicia y varias visitas a Barcelona y Madrid, además actué con Three Johns en 1986, mi grupo de heavy metal disco. Me gusta España porque la gente se mantiene despierta hasta muy tarde. Pero The mekons no hemos actuado antes en España y nos apetece muchísimo. Todos hemos pasado por allí. Es el país favorito de Rally, vivió en Barcelona a finales de los ochenta y ha visitado el país muchas veces”.
Hace poco habéis editado “Natural”, vuestro decimosexto disco de estudio -más de veinte si contamos directos y recopilatorios-. Muchas de sus canciones tienen tiempos calmados, un fuerte componente acústico y unas letras con mucho trasfondo. ¿Diríais que es vuestro disco más espiritual?
“Tiene una atmósfera similar a algunos de nuestros primeros trabajos como “Devil’s rats and piggies” o “English dancing master”, pero no diría que es espiritual. Intento evitar el mundo espiritual a no ser que venga dentro de una botella”.
¿Cómo sueles enfocar esa mezcla de tradición y experimentación que ha marcado los trabajos de los Mekons durante tantos años?
“Nosotros comenzamos como una banda de punk del año cero que quería destruirlo todo y poco a poco fuimos descubriendo que había algunos aspectos de la cultura humana que podían resultar interesantes. Siempre pensé que podíamos ser parte de una extraña tradición folk que nunca podría formar parte del negocio musical”.
¿Qué queda en este disco de la banda que nació en 1977?
“Hay un hilo que lo conecta con los primeros días del punk, pero está más relacionado con la forma que tenemos de trabajar y nuestra actitud hacía las estructuras de poder de la industria musical que con el sonido”.
“The old fox” sabe como hay que caminar sobre el hielo más fino -en referencia a un tema del disco que hace referencia a la experiencia de los zorros viejos-. ¿Qué importancia ha tenido la precaución y la deliberación para que la banda sobreviviera estos treinta años en la carretera?
“La verdad es que hemos sido imprudentes y hemos caído al agua fría muchas más veces de las que me gustaría”.
Vuestras letras siempre se han caracterizado por su componente cultural e inteligente, la ironía, el cinismo y una buena carga revolucionaria. ¿Qué papel ha jugado la política en tu vida y tu música? ¿Hacía donde crees que camina el mundo?
“Imaginamos que uno de los papeles del músico o artista es describir y reflejar el mundo en que vivimos. Cuando comenzamos la política era para nosotros mucho más importante que la música. Si no nos enfrentáramos al mundo real en nuestras letras y acciones sería como darle la espalda. Aunque de toda formas, me temo que el mundo ya está jodido”.
Vuestra canción “Cockermouth” dice que no hay que creer en el final sino que hay que creer que esto es el final. Su ritmo reggae y un mensaje que invita a vivir el presente la convierten en el tema más optimista del nuevo trabajo.
“En realidad habla de la imposibilidad de escapar. Me gusta pensar que nuestros temas no son ni optimistas ni pesimistas, simplemente realistas”.
El duro mensaje de “Burning, in the desert burning” –un tema sobre las mujeres suicidas en Oriente Mediome recuerda a algunos de los últimos temas de Joe Strummer. ¿Cómo surge esta canción?
“Tom apareció con esa letra tras una discusión sobre Oriente Medio y las películas de Charlton Heston y la convertimos en lo que aparece en el disco”.
En “Perfect mirror” parece que evocáis una era en la que la humanidad vivía en armonía con la naturaleza. ¿Se puede extender esta idea a todo el disco?
“No sé si alguien vivió alguna vez en plena armonía con la naturaleza pero seguro que antes hacían un trabajo mucho mejor que el que hacemos ahora. Creo que esta canción evoca algunos de los temores que sentimos cuando nos enfrentamos al mundo salvaje, lo lejano y abandonado”.
¿Son todavía los Mekons el secreto mejor guardado del rock’n’roll?
“La mejor banda que ha habido nunca”.
¿Qué ves con los ojos de hoy al mirar hacia los primeros tiempos del grupo?
“Cuando editamos el libro con las letras de nuestras canciones en 2002 – “Hello cruel World: verse chorus press”y volvimos a regrabar algunos de nuestros viejos temas en 2004 para el álbum “Punk rock” me sentí muy orgulloso de las decisiones que habíamos tomado y las empresas que acometimos siendo un puñado de estudiantes con apenas veinte años. Fuimos muy honrados y cometimos muchas estupideces pero ya estábamos en el buen camino desde los primeros tiempos”.
Coméntame tres los discos que hayan marcado especialmente tu trayectoria.
““Folsom prison blues” de Johnny Cash fue la primera canción que aprendí a tocar a la guitarra. “Half past France” de mi compatriota galés John Cale es un trabajo extraño, duro y misterioso. Y me encantaría haber escrito “Streets of our town” de los Go Betweens”.
Vuestras primeras influencias mezclaron el punk rock con elementos tan dispares como la música tradicional británica o el pop de sintetizadores, hasta que poco a poco os introdujisteis en el country americano. ¿Cómo era vuestra relación con otros grupos de punk rock?
“Éramos muy amigos de los Buzzcocks o de Gang of Four pero personalmente no me gustaba demasiado el punk británico, estaba más metido en ramones, Television, Pere Ubu…”.
Vuestro primer single “Never been in a riot” era una respuesta al single de los Clash “White riot”. ¿No te gustaba el mensaje de Joe Strummer y compañía?
““White riot” funcionaba en Londres como un alegato de solidaridad con los jóvenes hindúes de la clase trabajadora que se estaban manifestando en las calles, pero para la gente de Leeds, alejada de la capital y ajena a aquellos follones, podía fácilmente identificarse con un tema racista. Me encantan los Clash, pero aquellos eran tiempos agitados”.
A partir de 1979 quisisteis alejaros de la escena punk.
“El punk se volvió algo aburrido muy rápidamente. Y los valores con los que surgió se perdieron. Todo iba de imagen, chupas de cuero, crestas enormes y poses. Me gustó el ska revival pero me gustaron más aún los P.I.L.”.
Tras vuestra parada en 1980 volvisteis a la carretera en 1985. ¿Cuál fue el motivo?
“La huelga de mineros de 1984-85. Pensamos que podíamos ayudar de alguna manera”.
Hank Williams, Merle Hagard, George Jones… ¿cómo te llegaron las influencias country en esa época?
“Un amigo de Chicago llamado Terry Nelson nos dio unas cintas de casete en 1983 y mientras todos nuestros amigos se iban metiendo en la música electrónica nosotros nos obsesionamos con con los viejos rednecks borrachos”.
Entre muchos nombres guardáis un hueco especial para Gram Parsons. ¿Qué han significado sus canciones, innovaciones y sonido en tu trayectoria musical?
“Pienso que Gram fue una ventana al mundo del country para muchos rockers pero lo cierto es que para mi fue todo un puente”.
Habéis pasado por grandes compañías discográficas y sellos independientes pero desde 1993 trabajáis con Touch & Go / Quarterstick sin tener contrato.
“Nunca volveremos a trabajar con una gran compañía. Nuestra relación con Touch & Go es muy saludable y totalmente consistente. Los contratos no son necesario cuando confías en la gente”.
Diego R.J.
[url=http://www.myspace.com/mekons]http://www.myspace.com/mekons[/url]
Next entry: AARON THOMAS
Previous entry: THE WOGGLES, hablamos con Manfred "The Professor

